Novedades

Mg. Giovanni Bonfiglio, investigador en el Instituto del Perú de la USMP desarrolló conferencia: “Pequeña agricultura familiar y asociación empresarial. ¿Qué aprendimos de la Reforma Agraria?”


El Departamento de Sociología Rural de la Universidad Nacional Agraria La Molina presentó la conferencia: “Pequeña agricultura familiar y asociación empresarial. ¿Qué aprendimos de la Reforma Agraria?”, a cargo del Mg. Giovanni Bonfiglio, especialista en Cooperativas Agrarias e investigador del Instituto del Perú de la Universidad de San Martín de Porres.


A través de su conferencia, el especialista indicó que esta investigación está basada en un estudio que realizaron hace 40 años que abarcó a 160 empresas formadas en la Reforma Agraria a nivel nacional.


“Para conseguir resultados de nuestro trabajo de investigación elaboramos un informe de visitas para conocer cómo funcionaban estas empresas, cuáles eran los problemas que tenían, qué perspectiva había en su interior, qué opinaban sus miembros y sus problemas económicos”.


Una vez culminado el estudio, los informes fueron archivados. 40 años después, este informe fue entregado al Instituto del Perú de la USMP, para ser manejado por el Mg. Giovanni Bonfiglio y se pudo hacer un proyecto de investigación que dio como resultado el trabajo LAS EMPRESAS DE LA REFORMA AGRARIA PERUANA, 40 AÑOS DESPUÉS.


El resultado de este estudio es que, en conjunto, las empresas de la Reforma Agraria fueron 671, de las cuales hoy en día solo sobreviven cinco, es decir el 0.74%, la mayoría ha sido liquidada o convertida en otra razón social: “La liquidación masiva de las empresas de la Reforma Agraria ha sido una sorpresa, nadie se imaginaba que los campesinos iban a liquidar empresas que el Estado les había dado”, sostuvo el investigador.


En ese sentido, el Mg. Giovanni Bonfiglio indicó que Las razones del colapso de las empresas fueron múltiples, siendo una de estas el afán de autonomía de los trabajadores agrarios.


“Las crisis de estas empresas son internas, no hemos encontrado razones externas. La opinión pública cree que la crisis de la Reforma Agraria fue porque no se apoyó las empresas; todo lo contrario, si recibieron bastante apoyo, no solo del capital inicial, sino préstamos del Banco Agrario”, destacó.


Fue un problema interno de gobernanza, aseguró el especialista. Al inicio estas empresas funcionaron bien, al tercer año entraban en crisis por desorden administrativo y falta de cohesión interna. Se dio además un fenómeno de gobernanza que consistió en la falta de equilibrio entre órganos de gobierno y órganos de gestión.


“La división de funciones entre los órganos de gobierno y órganos de gestión no era claro. Quien asumía la función ejecutiva al cabo de algún tiempo veía cuestionado su poder, lo que generaba inestabilidad en las empresas. Cada 02 años por norma tenían que elegir nuevos dirigentes y eso significaba una falta de continuidad en las políticas empresariales”, afirmó.


Sumado a esto, las decisiones empresariales y ejecutivas eran contrarrestadas por el hecho del aumento innecesario de la planilla. En las asambleas los trabajadores exigían la contratación de sus parientes, así disminuyó la jornada de trabajo, el esfuerzo y la disciplina por parte de los trabajadores.


Este tipo de situaciones llevó a la baja de productividad, afirmó el Mg. Giovanni Bonfiglio, ya que había recelo entre los trabajadores del campo y hubo pugnas de poder por la conducción de la empresa.


“De hecho en las cooperativas hubo bastantes malos manejos. Los campesinos afirmaban que la corrupción estaba presente en los órganos de gobierno, que no siempre eran ciertas pero que era un recurso muy eficiente para desbancar a los dirigentes. Sin embargo, no se puede pensar que todos los campesinos y dirigentes eran corruptos. Esa corrupción era cierta y real, pero no obedecía a una característica innata de la población, sino era consecuencia del modelo empresarial; a la falta de controles de la cosecha; a los horarios de trabajo y muchos recursos más”, recalcó.


En ese contexto, el especialista afirmó que la razón de fondo que explica el por qué del colpaso de las empresas, es porque al interior de éstas no se podía ejercer capacidad de gestión; quienes eran llamados a dirigir las empresas no tenían autoridad sobre los trabajadores. Simplemente no se les obedecía.


En 1980, en el gobierno de Fernando Belaunde Terry, se abre la posibilidad de cambio del modelo empresarial. Se dio un proceso de descolectivización de las empresas de la Reforma Agraria, ya que eran de propiedad colectiva. En la costa las empresas se parcelaron a título individual. En la sierra fue distinto, la mayoría de las cooperativas no fue entregada a título individual sino a unidades campesinas. La respuesta a este fenómeno es porque el Estado no tenía capacidad de adjudicar individualmente como ocurrió en la costa. Otra razón fue de carácter político ya que, en esa época, era mal vista la propiedad privada, uno de los ejes de ataque de Sendero Luminoso, quienes atacaron a las cooperativas.


“Los ex socios decidieron ser comuneros porque la comunidad integraba a las personas que inicialmente no fueron beneficiadas con la Reforma Agraria. Ese fue el punto de quiebre que permitió que crecieran las unidades campesinas. Otro motivo fue sociológico, ya que las comunidades campesinas dan orden, lo que no había en las cooperativas de la Reforma Agraria”, señaló el Mg. Mg. Giovanni Bonfiglio.


Cabe resaltar que de las empresas que aún siguen vigentes desde la Reforma Agraria son la cooperativa Atahualpa Jerusalén (Cajamarca), Cooperativa Mochica (Trujillo), SAIS Tupac Amaru (Centro) y en Puno hay una empresa de Propiedad Social Rural Alianza que se mantiene como empresa asociativa, según indica el investigador.


Por último, sostuvo que en el Perú actualmente existen 250 cooperativas, formadas en el transcurso de la historia, desde el gobierno de Fernando Belaúnde Terry hasta la actualidad, que incluyen además de las cinco cooperativas que quedaron de la Reforma Agraria, la cantidad más baja en toda Latinoamérica. Ello, según la hipótesis del experto, debido a que el pequeño productor agrario aún tiene muy fuerte el espíritu de autonomía, sumado a la falta de capital humano.


“Lo importante hoy en día es llevar capacidad de gestión en el campo, que es lo que necesitan los pequeños productores y la agricultura familiar. Elevar la escala de producción porque con la pequeña cantidad de tierra que tienen es difícil competir y la única forma de elevar la escala de producción eficientemente es que existan unidades asociativas donde una persona tenga capacidad de gestión, sea un gerente o un dirigente campesino”, concluyó el especialista.


Posteriormente inicio la ronda de reflexiones a cargo del Mg. Juan Gómez de la Torre, Magister en Innovación Agraria para el Desarrollo Rural de la Universidad Nacional Agraria La Molina; Econ. Karina Yachi del Pino, Economista por la Universidad de Buenos Aires de Argentina; Mg. Manuel Aguirre Gutierrez, Especialista en Comercio Justo y el Mg. Julio Alfaro Moreno, Magister en Sociología por la Pontificia Universidad Católica del Perú.


Cabe destacar que la investigación se puede descargar desde la página web del Instituto del Perú de la USMP, a través del siguiente enlace: http://institutodelperu.pe/2020/02/14/las-empresas-de-la-reforma-agraria-40-anos-despues/



Santa Anita, 27 de julio de 2021
Oficina de Relaciones Públicas
e Imagen Institucional
rrpp@usmp.pe





Volver

 

 



Horarios para Adultos que trabajan (PAT)


Ofrecemos horarios flexibles especialmente adecuados para personas que trabajan ...



Guía Berlitz

Datos de acceso al curso de inglés


Maestría E-Business


Desarrollamos un programa envolviendo los pensamientos organizacionales ...



PROGRAMA

Asesoría de Tesis
en Línea





IDIOMA

Ingles
Virtual



IDIOMA

Portugués
Virtual