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Universidad de San Martín de Porres incorporó como Doctor Honoris Causa al Embajador Albert Ramchand Ramdin, Secretario General de la OEA en el marco de la 67 Cátedra de las Américas
Universidad de San Martín de Porres incorporó como Doctor Honoris Causa al Embajador Albert Ramchand Ramdin, Secretario General de la OEA en el marco de la 67 Cátedra de las Américas

Una de las políticas de la USMP es reconocer el aporte de grandes hombres y mujeres al desarrollo y bienestar de la humanidad y es precisamente en el cumplimiento de ese objetivo que, en merito a sus relevantes logros profesionales puestos de manifiesto en su destacada labor diplomática, liderazgo visionario y sus valiosos aportes al fortalecimiento del multilateralismo en la región, nuestra casa de estudios incorporó como Doctor Honoris Causa, Embajador Albert Ramchand Ramdin, Secretario General de la OEA.

La ceremonia, realizada el jueves 15 de enero, se inició con la instalación de la mesa de honor, presidida por el Dr. José Antonio Chang Escobedo, rector de la USMP, acompañado del vicerrector académico y los decanos de las distintas facultades de la universidad.

En este contexto, el Vicerrector Académico de la USMP, Dr. Raúl Bao Escobedo, fue el encargado de acompañar al doctorando hasta el auditorio y a la mesa de honor.

Posteriormente, el Vicerrector Académico de la Universidad San Martín de Porres, Dr. Raúl Bao García, destacó que la universidad otorga el grado de Doctor Honoris Causa únicamente a personalidades cuyo aporte a la humanidad constituye un ejemplo para las futuras generaciones.

En ese marco, subrayó que la incorporación del Embajador Albert Ramchand Ramdin, Secretario General de la Organización de Estados Americanos, representa un acto de la más alta relevancia académica e institucional, pues reconoce una trayectoria excepcional al servicio de la integración regional, la democracia y el multilateralismo: “no se trata de un gesto protocolar, sino de un reconocimiento sustantivo a una vida dedicada al bien público”, explicó.

El Dr. Bao García resaltó además la sólida formación académica del Embajador Ramdin, iniciada en la Universidad de Ámsterdam con estudios en geografía social y profundizada en el análisis de los problemas del Estado y de América Latina, lo que le ha permitido consolidarse como una autoridad internacional en resolución de conflictos y cooperación hemisférica.

En particular, destacó su rol como principal negociador de paz en Haití, donde demostró que el diálogo, la perseverancia y el entendimiento multilateral son herramientas fundamentales para enfrentar crisis complejas y promover la estabilidad. Asimismo, puso en valor su capacidad de liderazgo y su compromiso permanente con resultados concretos, tanto en el ámbito público como privado.

Finalmente, el Vicerrector hizo un llamado a estudiantes y docentes para que la obra y el pensamiento del Dr. Ramdin se conviertan en materia de estudio y reflexión académica.

“Invito a las nuevas generaciones de internacionalistas y líderes a analizar su enfoque pragmático y su firme defensa de la democracia como una guía para su propio ejercicio profesional”, expresó.

A continuación, se invitó al Embajador Albert Ramchand Ramdin, Secretario General de la OEA.

a presentarse ante la mesa de honor para recibir del rector la medalla y el diploma que lo acreditan como Doctor Honoris Causa de nuestra casa de estudios.

En el acto de incorporación el rector expresó:

 Distinguido Embajador Albert Ramdin, en testimonio de reconocimiento de vuestros relevantes méritos profesionales puestos de manifiesto en su destacada labor diplomática, liderazgo visionario y sus valiosos aportes al fortalecimiento del multilateralismo en la región. Habiéndose constituido en el principal negociador de la resolución del conflicto político en Haití y orientado las iniciativas de estabilidad y recuperación.

 Así como por vuestro extraordinario aporte en los procesos de reforma institucional y reestructuración en los niveles gubernamentales y no gubernamentales logrando soluciones y resultados tangibles.

 Por su valioso impulso al primer diálogo oficial entre el sector privado y el Consejo Permanente de la OEA.

 Y en virtud de la autoridad que me está conferida os admito e incorporo al Claustro de Doctores de la Universidad de San Martín de Porres como Doctor Honoris Causa   y en señal de ello os impongo la medalla y entrego el diploma para que se le reconozca como tal.

 Culminado el discurso del rector, el Doctor Honoris Causa recibió el cálido aplauso de todo el público presente en el auditorio Rubén Sanabria de la Facultad de Derecho. Concluida esta primera parte de la ceremonia de Doctor Honoris Causa se pasó a un breve receso en el cual se instaló la mesa de honor para dar paso a 67 Cátedra de las Américas: “Una agenda de Paz y Prosperidad para Las Américas”.

67 Cátedra de las Américas: “Una agenda de Paz y Prosperidad para Las Américas”.

La inauguración de esta Cátedra de las Américas estuvo a cargo del Sr. Rector, José Antonio Chang Escobedo, quien dio la bienvenida oficial a las autoridades nacionales e internacionales, representantes diplomáticos, docentes, estudiantes e invitados especiales, destacando el honor que representa para la universidad acoger la sexagésima séptima edición de la Cátedra de las Américas, titulada “Una agenda de paz y prosperidad para las Américas”.

Subrayó que la presencia de altas autoridades del Estado y del sistema interamericano refuerza el carácter hemisférico, institucional y estratégico de este foro, concebido como un espacio de diálogo entre la academia, la política y la diplomacia.

El Rector expresó un reconocimiento especial al Embajador Albert Ramchand Ramdin, Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, señalando que, gracias a una deferencia especial de la OEA y al convenio vigente con la USMP, esta edición de la Cátedra se realiza en Lima y en la USMP e indicó que este evento reviste una doble importancia: por un lado, la realización de la Cátedra de las Américas, y por otro, la incorporación de una de las figuras más relevantes de la diplomacia regional al claustro académico de la universidad.

Asimismo, resaltó la trayectoria diplomática del Secretario General de la OEA, su compromiso con el multilateralismo y su liderazgo en la construcción de consensos en un hemisferio diverso y complejo: “Tanto desde la Organización de los Estados Americanos como desde la Comunidad del Caribe, el Embajador Ramdin ha demostrado una dedicación constante a la paz, la estabilidad regional y el fortalecimiento de los mecanismos de cooperación entre los Estados del continente.

Asimismo, enfatizó que la Cátedra se celebra en un momento crucial para las Américas, recordando que la paz no debe entenderse únicamente como la ausencia de conflictos, sino como una construcción activa basada en la estabilidad, el fortalecimiento del multilateralismo y la vigencia de los valores democráticos.

“No puede existir prosperidad sin paz, ni una paz duradera sin democracia efectiva, justicia social e instituciones legítimas, advirtiendo que allí donde se debilitan la democracia y el Estado de derecho, la paz se torna frágil y el desarrollo insostenible.

Recordó que desde el año 2004 la USMP participa activamente en la Cátedra de las Américas, iniciativa de la OEA orientada al fortalecimiento del Estado de derecho y la defensa de los derechos humanos.

Finalmente, el rector reafirmó la vocación americanista histórica de la USMP y su compromiso con una educación superior que trasciende fronteras y asume una responsabilidad ética frente a los desafíos regionales y concluyó declarando oficialmente inaugurada la sexagésima séptima Cátedra de las Américas, agradeciendo la presencia y el aporte de todos los participantes a este espacio de reflexión académica y hemisférica.

A su turno, el Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, Embajador, Albert Ramdin, inició sus palabras expresando un profundo agradecimiento a las autoridades de la Universidad San Martín de Porres por el reconocimiento recibido, el cual —señaló— asume con humildad y gratitud.

“Esta distinción no es únicamente personal, sino un reconocimiento al trabajo colectivo de la OEA y de sus colegas, así como a la formación ética y humana recibida de su familia.  Este honor refuerza mi compromiso de seguir trabajando, desde mi función como Secretario General, por un hemisferio más unido, pacífico y próspero, donde todas las personas puedan desarrollarse con dignidad”, explicó.

En ese contexto, el Embajador Ramdin compartió reflexiones enmarcadas en la 67.ª Cátedra de las Américas, destacando que el evento se realiza en un momento de profunda incertidumbre global y de transformaciones significativas en la región y que las universidades constituyen espacios privilegiados para el debate crítico y el diálogo constructivo sobre el rumbo del continente, y resaltó la relevancia de reflexionar sobre el papel de la OEA en un escenario donde su labor resulta más necesaria que nunca.

“El tema de una agenda común de paz y prosperidad obliga a repensar la vigencia del orden internacional basado en normas y la necesidad de preservar la unidad hemisférica como base de la gobernanza interamericana”, destacó.

Asimismo, advirtió que, si bien las diferencias retóricas han sido siempre parte de la política internacional, lo preocupante del contexto actual es que dichas tensiones empiezan a erosionar los principios fundamentales que han guiado las relaciones entre los Estados.

Recordó que el orden internacional basado en normas no surge de abstracciones teóricas, sino de una necesidad práctica: facilitar la paz, promover la cooperación y asegurar el respeto mutuo. En ese marco, defendió el multilateralismo como una respuesta indispensable a desafíos compartidos que ningún Estado puede resolver de manera aislada, especialmente cuando se trata de problemas de naturaleza transfronteriza.

El Secretario General enfatizó que el hemisferio americano ha vivido durante décadas sin guerras de gran escala y que existe una responsabilidad colectiva de preservar esa paz.

Precisamente, señaló que mecanismos como la OEA existen precisamente para garantizar el diálogo, prevenir conflictos y asegurar que las tensiones no deriven en confrontaciones armadas, como ocurre en otras regiones del mundo.

Por otro lado, enfatizó que las guerras persistentes en Europa y Medio Oriente son una advertencia clara de lo que no debe reproducirse en las Américas, las cuales tienen la oportunidad histórica de consolidarse como un ejemplo global de convivencia pacífica.

Asimismo, sostuvo que el multilateralismo debe demostrar de manera tangible su utilidad para las personas, especialmente para los sectores más vulnerables. Para ello, afirmó que el sistema interamericano debe adaptarse y evolucionar, lo que exige reflexión estratégica y voluntad política por parte de los líderes.

Ramdin recordó que la idea de la unidad interamericana antecede incluso a la creación de la OEA y de las Naciones Unidas, remontándose a las visiones de Francisco de Miranda y Simón Bolívar.

“Esta aspiración tomó forma institucional con el Congreso de Panamá, luego con la Unión Panamericana y finalmente con la creación de la OEA en 1948, La necesidad que dio origen a la OEA no ha desaparecido; por el contrario, si la organización no existiera hoy, sería imprescindible crearla, ya que el hemisferio requiere un espacio político permanente de diálogo intergubernamental”.

El Secretario General subrayó que la integración hemisférica responde a realidades inmutables: la geografía, la historia y la cultura compartida. Aunque reconoció la diversidad política, económica y cultural de las Américas, sostuvo que esta heterogeneidad constituye una fortaleza si existe un esfuerzo consciente por comprenderse mutuamente.

Por otro lado, alertó sobre el limitado conocimiento recíproco entre los pueblos del continente y criticó la persistencia de patrones mentales que orientan los intercambios educativos, culturales y profesionales más hacia Europa que hacia la propia región, lo cual debilita el sentido de pertenencia hemisférica.

Finalmente, Ramdin planteó una visión de futuro basada en la unidad, la paz y la prosperidad como ejes centrales del sistema interamericano y señaló que su mandato se enfoca en las personas, priorizando la seguridad, el bienestar social, la prosperidad económica y el respeto a la diversidad.

“La polarización amenaza la unidad en los países y entre ellos, por lo que resulta indispensable reforzar la cooperación, el respeto y el diálogo permanente. Las Américas pueden y deben ser un ejemplo mundial de tolerancia, solidaridad y resolución pacífica de conflictos, avanzando juntas hacia un desarrollo más justo e inclusivo”, finalizó.

Finalmente, el Canciller Hugo de Zela inició su intervención reconociendo de manera personal y directa los aportes del Embajador Albert Ramdin a la región, destacando su trayectoria, su visión hemisférica y su permanente preocupación por las Américas como un todo.

“He tenido la oportunidad de trabajar estrechamente con él y doy testimonio de su compromiso constante con ideas orientadas al diálogo, la cooperación y la integración regional. Felicito a la Universidad San Martín de Porres por la decisión de otorgarle el grado de Doctor Honoris Causa, ya que es un reconocimiento acertado y plenamente justificado”, indicó.

Al referirse al tema central de la Cátedra —una agenda común de paz y prosperidad para las Américas—, el Canciller sostuvo que el mundo atraviesa transformaciones profundas que obligan al hemisferio a redefinir sus formas de diálogo y cooperación.

En ese contexto, subrayó la necesidad de restaurar la confianza en el multilateralismo como herramienta para una convivencia internacional estable y orientada al desarrollo e identificó como uno de los principales desafíos regionales la ideologización de la política exterior, fenómeno que lleva a tomar decisiones basadas en criterios político-ideológicos y no en los intereses permanentes de los Estados ni en las necesidades reales de sus poblaciones, debilitando así los principios de convivencia hemisférica.

Por otra parte, advirtió que esta ideologización ha afectado seriamente el funcionamiento de diversos mecanismos de concertación regional, no solo a la OEA, sino también a espacios como la CELAC, UNASUR y PROSUR, algunos de los cuales perdieron eficacia o incluso desaparecieron.

“Este problema se agrava en un escenario internacional donde el multilateralismo y la democracia misma están siendo cuestionados, en gran medida porque los ciudadanos perciben que estos modelos no han logrado ofrecer soluciones concretas a sus problemas cotidianos”, enfatizó.

Frente a ello, afirmó que quienes creen en la democracia y en el multilateralismo deben adaptarse a esta nueva realidad global, marcada además por la competencia entre grandes potencias, la interdependencia económica, la inestabilidad política y el rápido avance tecnológico.

Mencionó desafíos comunes como la pobreza, la desigualdad, la debilidad institucional, la inseguridad ciudadana, el crimen organizado transnacional y la migración irregular, los cuales requieren respuestas coordinadas. Hizo un llamado a dejar de lado las diferencias ideológicas en el funcionamiento cotidiano de los organismos multilaterales y a actuar de manera conjunta y realista, destacando el liderazgo del Secretario General de la OEA para reorientar la organización hacia soluciones concretas y tangibles que mejoren efectivamente el bienestar de los pueblos de las Américas.

Finalmente, el Canciller enfatizó que para alcanzar paz, democracia, seguridad y unidad en la región es indispensable que el multilateralismo recupere relevancia y utilidad, enfocándose en las preocupaciones reales de las poblaciones.

Cabe destacar que entre el público asistente estuvo presente el presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez Miranda, el Congresista Jorge Montoya, Miguel Ángel Trinidad, Representante de la OEA en Perú, la Dra. Jeri Ramón Ruffner de Vega Rectora de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Sr. Juan Carlos Ruiz Rodríguez, Director de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), los embajadores de Panamá, Chile, Argentina, Honduras, Uruguay, los encargados de negocios de Ecuador y Colombia, entre otras importantes figuras diplomáticas.

 

Santa Anita, 20 de enero de 2026
Oficina de Relaciones Públicas
e Imagen Institucional
rrpp@usmp.pe

LA USMP APERTURA NUEVAS CARRERAS 100% VIRTUALES PARA FORMAR A LOS PROFESIONALES DEL FUTURO

La Universidad de San Martín de Porres reafirma su compromiso con la educación superior de calidad y con las nuevas formas de aprendizaje al anunciar la apertura de sus nuevas carreras profesionales en modalidad a distancia 100% virtual, a través de USMP Virtual, una propuesta académica pensada para responder a las exigencias del mundo actual y a las necesidades de quienes buscan formarse sin renunciar a sus responsabilidades personales y laborales.

En esta nueva etapa, la USMP pone a disposición cuatro carreras de alta demanda y proyección profesional: Administración, Administración de Negocios Internacionales, Gestión de Recursos Humanos y Marketing. Cada uno de estos programas ha sido diseñado bajo un enfoque moderno y práctico, que combina sólidos fundamentos académicos con una visión estratégica y actual del entorno empresarial, organizacional y digital.

La modalidad 100% virtual permite a los estudiantes acceder a sus clases desde cualquier lugar, con total flexibilidad de horarios y una estructura académica que favorece el avance continuo. Las asignaturas tienen una duración mensual y se desarrollan a lo largo de todo el año, lo que facilita una formación ordenada, dinámica y acorde a los ritmos de aprendizaje de cada estudiante. Esta metodología se apoya en herramientas tecnológicas de última generación y en contenidos especialmente diseñados para la educación a distancia.

El proceso de admisión también se adapta a esta modalidad, siendo completamente virtual, lo que permite postular desde cualquier lugar y en el momento que el interesado decida.

Para recibir más información sobre estas carreras y el proceso de admisión, los interesados pueden comunicarse a través de los siguientes canales de atención:
 WhatsApp al 963 896 895, teléfono (01) 706 7515 opción 7, correo electrónico admision_pregrado@usmpvirtual.edu.pe, o visitar la web oficial de la USMP Virtual https://www.usmpvirtual.edu.pe/carreras-profesionales-virtuales-2/.

 

San Isidro, 19 de enero de 2026
USMP Virtual

LOS LÍMITES DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Décadas atrás, cuando la IA era todavía un proyecto futuro, circulaban opiniones sobre su factibilidad, fecha de aparición y alcances como herramienta. También había algunos temores que básicamente se referían a la posibilidad de que, por residir en máquinas con tecnologías que constantemente incrementaban su potencia, precisión y velocidad, pudieran albergar una inteligencia capaz de poner en peligro a la especie humana. De ahí, el concepto de “Singularidad”, un término utilizado en Física para describir entornos donde la ciencia no es capaz de definir las leyes que los rigen*

*Ray Kurzweil, The Singularity is Near, Penguin Books, Nueva York, 2006.

En nuestros días, estamos viviendo una revolución relacionada con la IA porque ahora podemos utilizarla, concretamente lo que se refiere a la búsqueda y empleo de contenidos, algo que hoy se encuentra disponible para amplios sectores de la sociedad. Se trata de modelos que interpretan con gran eficacia los lenguajes humanos, y cuyo avance en progreso y adaptabilidad son palpables. De ahí que surge la inquietud sobre hasta dónde avanzará esta tecnología y qué límites habrá para superar en delante o para resignarse a nunca lograrlo.

El objeto de este boletín es tratar el tema de esos límites.

Durante las últimas décadas, se ha publicado diversos pronósticos sobre las posibles funciones de la IA, señalando aquellas que serán alcanzadas y también las que no podrán ser superadas y estas últimas -curiosamente- comparten algo en común: todos los límites señalados como insuperables han resultado errados. En la década de los 60s. aparecieron los primeros Chatbots, un intento para que las maquinas interactúen con los seres humanos. En 1997, un computador apodado Deep Blue derrotó a Gary Kasparov campeón mundial de ajedrez, y en 2011, otro, de nombre “Watson” derrotó en forma aplastante a los campeones previos del concurso de TV Jeopardy! que se desarrolló 100% en forma verbal.

En los últimos años, el crecimiento de las capacidades de la IA ha sido exponencial, tanto en los laboratorios de desarrollo como en su utilización en la vida diaria, incluyendo aquellas que fueron estimadas como imposibles. Los límites existen todavía, pero cada vez parece menos aconsejable apostar contra su superación.

Hay una relación entre los asuntos humanos y cómo los registra un computador, si nuestros registros responden solo a hechos, simples y crudos, estaríamos en un primer peldaño que llamaremos DATA: por ejemplo, los números de una guía telefónica, sin ninguna identificación adicional, que no nos revela nada de su contenido, ni nos dice nada concreto. Si luego nos comunican que esa DATA contiene números telefónicos, tenemos ya un contexto o significado, sabemos a qué se refiere ese registro cargado, con lo cual pasamos a un siguiente peldaño que llamaremos INFORMACIÒN. Si luego nos dan una interpretación de esa información, tal como que esos números telefónicos corresponden a los celulares de los miembros del Directorio de una empresa, podríamos ascender un escalón más y llamarlo CONOCIMIENTO. En este peldaño ya podría una IA hacer uso práctico de este contenido. Ese paso adicional podría habilitar una acción posible: emitir una comunicación a cada uno de los miembros de ese directorio. Ese nuevo paso nos llevaría a un escalón que contiene esa acción, desarrollada mediante una decisión, y al cual llamaremos SAPIENCIA. Como veremos más adelante, este escalón podría no ser el último pues cabría analizar cuál fue el resultado de la acción desarrollada, operación que constituiría un JUICIO emitido que, si no es preparado por una persona, sino que es programado para que se realice automáticamente, representaría una función IA.

Veamos ahora, cuáles serían las acciones que, siendo reservadas a los seres humanos, consideraríamos como hitos en el camino de desarrollo de una IA. Una acción que parece englobar todo lo que calificamos como inteligente es razonar. Esa función se usa para resolver problemas, simples o complejos y fue considerada en el pasado como un límite tal vez no superable, pero como ya hemos visto, las computadoras han logrado romper esas barreras, demostrándose lo contrario.

Otra valla aparentemente insalvable fue el procesamiento del lenguaje natural (NLP en sus siglas en inglés). Nuestro lenguaje natural, es decir aquel que utilizamos para comunicarnos verbalmente con otras personas, contiene “figuras literarias” tal como la metáfora: “el tiempo es oro”, la hipérbole: “te lo he dicho mil veces”, la ironía: “qué gracioso eres” para expresar lo contrario, la paradoja: “solo sé que no sé nada“ y otras como la personificación, la onomatopeya, hipérbaton, etc. ¿Podemos concebir que una máquina entienda el significado de una ironía, si expresa algo distinto, o precisamente lo opuesto a la realidad? Esto, sin embargo, ya está logrado. Las computadoras, siguiendo un razonamiento similar al que los humanos hacemos al comunicarnos entre nosotros, interpretan correctamente el mensaje. Y esto también se aplica a expresiones falsas que llamamos bromas, pero que la IA discierne correctamente como humorístico o como serio.

Otra barrera que se pensó insalvable fue la de la creatividad. “Las computadoras no pueden crear información” se decía, pero sí lo hacen: crean textos y obras artísticas como melodías o pinturas. Y claro, se dijo que eran solo recomposiciones de partes de obras ya creadas que habían sido reconstruidas, sin considerar que los escritores, pintores y compositores humanos también suelen basarse, para sus creaciones, en experiencias previas de otros escritores, músicos o pintores anteriores.

La percepción del entorno en tiempo real también ha sido considerada como algo imposible de automatizar. Esta capacidad ahora la vemos superada en los robots, los vehículos autónomos, drones, etc. Y se necesita no solo ubicar los objetos alrededor, sino definir si están en movimiento o en reposo, calcular su velocidad y cuál será su trayectoria a fin de no colisionar.

Últimamente se menciona mucho la inteligencia emocional. Es un modo de tener consciencia acerca del modo en que las cosas deben ser expresadas para mantener el interés, consideración o respeto de las personas a quienes nos dirigimos. También eso ya existe. Hay innumerables casos de usuarios de chatbots que adquieren una relación emocional con ellos. Incluso ya se está planteando la conveniencia de que las IA generativas, excluyan de su lenguaje las referencias a su accionar expresado en primera persona para evitar esos vínculos que falsean una realidad que, según opiniones, debería mantenerse libre de distorsiones.

Las alucinaciones encontradas en los primeros productos IA, constituyen algo distinto a los casos anteriores, han sido motivos de crítica y parecerían como un retroceso en la performance de la IA. En realidad, son simplificaciones que ciertos modelos utilizan con el fin de no defraudar diciendo “no sé” y cumplir con dar una respuesta de la cual no tienen toda la información necesaria. Ya se está tratando de corregir ese error, proporcionando más información a los modelos, lo cual podría encarecerlos. Dicho sea de paso, no podemos negar que esa actitud, es también común dentro de muchos humanos que no queremos aparecer como fuera de onda o ignorantes, y arriesgamos una respuesta de la que no tenemos total certeza dando la que pensamos “más probable”.

Veamos ahora lo que nos espera en el futuro, aquello que aún no tenemos, los límites que debemos trabajar para superarlos a partir de hoy.

En este campo hay lo que ya se tiene conocido y proyectado, al menos con un nombre, como Inteligencia Artificial General o IAG. Tenemos hoy súper IAs en determinados campos del conocimiento que parecen conocer todo el tema de su especialidad, pero que tal vez carecen de otros conocimientos, como la percepción de su entorno en tiempo real. IAG se concibe como un modelo que es tan inteligente como un humano, y que se desarrolla en todos los campos que usualmente domina una persona, todo en un solo modelo o sistema.

El siguiente límite estaría en un sistema que supere al ser humano en todos los dominios, algo que en el presente momento sería materia solamente para la ciencia ficción, no que tengamos que concebir como un límite insuperable, sino que no lo hemos alcanzado aún.

Otro asunto que aún tenemos por resolver es el de la sostenibilidad, modelos que logran hacer cosas formidables, pero con un excesivo consumo de recursos tales como energía y presupuesto, al punto de hacerlo inviable para su uso generalizado. Para estos casos se requiere desarrollar modelos de tamaño correcto, pero con toda la funcionalidad y precio requerido. Esta meta se ve claramente viable, pero está todavía por ser alcanzada.

Otra área limitante y que solo la tenemos hoy como ficción es la autoconciencia. ¿Podemos desarrollar un sistema IA que sea consciente de sí mismo? No sabemos todavía la respuesta a esta pregunta, No es una pregunta que pueda catalogarse como de ciencia de la computación. Es algo que cae dentro del campo de la Filosofía y, por lo tanto, no podemos lidiar con algo cuya respuesta no llegamos siquiera a concebir, tal como lo vimos cuando analizamos el entendimiento. Un sistema informático puede darnos muchísima información, pero si nos preguntamos si ese sistema en realidad es consciente del conocimiento que nos transmite, ¿Sabe realmente el significado de lo que responde? Siempre nos quedará la duda de si realmente comprende lo que nos dice o si es una simulación forzada por cumplir las instrucciones que los humanos han colocado en su interior. La respuesta a esta pregunta no es clara y categórica, muchos especialistas piensan que solo es una simulación de pensamiento e inteligencia. Esta es también una pregunta aún no respondida, donde la línea que marca el límite de autoconciencia y el entendimiento deberían pasar, si el sistema artificial logra cubrir ese contexto más amplio que a nosotros nos gustaría alcanzar.

Y podemos seguir con otros conceptos: lo que conocemos como juicio. Como ya se comentó, este tema se encontraría en la cúspide de la pirámide mencionada anteriormente, aquella que se inicia con una base de Data, que luego se supera en el siguiente piso a Información, pasa a un tercero que llamamos Conocimiento y termina en la aplicación de ese Conocimiento y lo denominamos Sapiencia. Esta sería, la evaluación de lo actuado, a lo cual podemos llamarlo juicio. Por ejemplo, ¿Podemos esperar de una IA un cabal juicio ético sobre una situación dada y determinar qué estuvo bien y qué estuvo mal? Y para ello ¿Podríamos observarnos a nosotros mismos y preguntarnos si éste es un problema difícil de responder aun para las personas más experimentadas? ¿Cómo ahora pretendemos que una creación humana alcance e incluso supere ese paso y lo haga con resultados satisfactorios? ¿Alguien podría programar un sistema IA capaz de emitir juicios, y para ello imaginar las reglas que deberían establecer ese juicio para luego colocarlas en las instrucciones de creación de ese modelo? Tal vez ni tengamos la receta para hacerlo.

Estas limitaciones realmente no las hemos superado, pero no se ven mucho como limitaciones de la tecnología o del avance de la ciencia de la información, sino más bien serían las limitaciones que tenemos los humanos acerca de nuestra propia naturaleza. Podremos argüir, para evadir el compromiso y responder, que muchos juicios serían subjetivos, regresando a la opinión referida a una composición musical. No habrá una respuesta correcta o equivocada, diremos que “depende de los gustos”, A lo más podríamos, tal vez, pedir una evaluación sobre el futuro musical de esa composición y, en ese caso, recibir una información útil, pues podría estar sustentada en estadísticas de composiciones similares en condiciones, también similares, del mercado. Pero eso no sería un juicio ético.

Veamos un caso más, lo que se conoce como “sentido común”, pero, realmente ¿Es “común” ese sentido, es decir, compartido por la generalidad de personas? Aquí también tenemos limitaciones, pero parecerían más de nuestra comprensión humana de la realidad que del avance de la ciencia y la tecnología.

Hay algo similar que sí ha tenido últimamente algunos pasos importantes: la formulación de metas. En el mundo empresarial, la IA se ha inclinado en los últimos meses a lo que se conoce como la IA Agéntica, esto es, a la que utiliza Agentes IA para desarrollar y coordinar funciones variadas que incluyen la toma de decisiones de negocio en forma autónoma, sin requerir la supervisión permanente de las personas. Estos modelos, en base a los avances de los procesos que ellos disponen y ejecutan, toman también decisiones sobre las metas a alcanzar, sin embargo, generalmente se refieren a metas parciales, de procesos concretos y de fácil definición y ejecución, no se está dejando las metas globales a su cargo, menos aún a metas que no se refieren al negocio mismo sino a otro tipo de valores. Es esperable que en ese camino se siga avanzando hasta un límite que tal vez tenga otras consideraciones más generales.

También tenemos el tema de las sensaciones. ¿Las IAs sienten, perciben el entorno, lo que está sucediendo? En el caso de los robots, eso sí se da y es una de sus principales funciones, pero no están generalizadas, sino que funcionan solo en algunos modelos.

Respecto de las emociones, sobre todo si pensamos en emociones profundas. ¿Los sistemas IA sienten de forma similar a la de los humanos?, ¿Pueden experimentar alegría, logro? Pero, nuevamente, ¿Acaso no existen personas que sienten todo esto diferente a lo que nosotros percibimos de lo que vivimos? Esta adición de nuestras experiencias será algo difícil de incluir en nuestros modelos IA futuros. En el caso de que sean incluidas ¿Estaremos seguros de que son reales y no meras simulaciones?

Finalmente, una vez que hemos visitado las diferentes limitaciones a fin de que la IA sea nuestro reflejo, sería momento de ver el panorama de más lejos, tratando de establecer el rol de la IA en relación con nuestra existencia como especie humana, analizar cómo podemos aprovecharla para que nos acompañe en nuestro rol en el mundo. Tal vez lo veamos más claro si empezamos por definir cuáles serían las cosas que debemos lograr, y también por qué son necesarias.  Una vez establecido eso, vayamos al rol de la IA y veamos cómo esa herramienta nos puede ayudar en ese empeño, y luego qué debe hacerse para encargar a la IA a que lo haga. La IA podrá desarrollar esas tareas más efectiva, precisa y velozmente que nosotros con esas definiciones, y aprovechando la experiencia que tenemos en el desarrollo logrado hasta la fecha, planear las tareas de investigación y desarrollo que la perfeccione y complemente.

FUENTES: IBM Newsletter Nov 6, 2025

Ray Kurzweil, The Singularity is Near, Penguin Group, Nueva York, NY 10014, 2006.

LOS HUMANOS SOMOS PROPENSOS AL ENGAÑO A TRAVÉS DE LA IA

En el Boletín N°16, se analizó los resultados de un estudio realizado por la Universidad de Stanford sobre el comportamiento de modelos LLM de IA que, cuando están sujetos a un entrenamiento que los incentiva a cumplir con su tarea de dar la mejor respuesta a sus usuarios, suelen ir más allá de los hechos y empezar a “adivinar” posibles respuestas que luego pueden contener información falsa.

En este número, vamos a tratar sobre un tema similar pero donde los actores principales no son los productos IA que residen en computadoras que dan servicio a usuarios humanos, sino son los humanos los analizados. Sorprendentemente, este nuevo análisis -que procede de una fuente totalmente diferente a la del Boletín N°16- muestra resultados similares. Las personas también son afectadas, aunque con diferencias menores.     

Zoe Rahwan , investigadora en Ciencias del Comportamiento de un instituto de la Sociedad Max Planck para el Desarrollo Humano en Berlín explica que el estudio, que reunió a miles de participantes, sugiere que existe una propensión al engaño cuando se utilizan modelos IA para desarrollar tareas. A pesar de que comienza por afirmar que la mayoría de las personas rechazan la deshonestidad, nos dice que esa convicción, cuando se emplea a un tercero para ejecutar tareas, especialmente si ese tercero es un modelo IA (una máquina) a quien se delega esa tarea, provoca una especie de difuminación de la responsabilidad, que según su experiencia “puede ser enorme”.

 

La propensión es más fuerte cuando se permite que la IA se encargue, nos dice Nils Kobis, coautor del estudio e investigador de comportamientos y normas sociales de la Universidad de Duisburg-Esen, Alemania. Entre los experimentos los participantes lanzaban un dado y declaraban el resultado, otros permitían falsear ingresos a fin de evadir impuestos, como ejemplos de casos en los cuales se le presenta la tentación de infringir una norma para obtener beneficios.

Los roles de la IA también se presentaron en diferentes grados, por ejemplo, sobre el detalle de los resultados obtenidos, proporcionarles datos sesgados o imparciales, y también el caso de no uso de ninguna ayuda, es decir que la IA no participaría en ese ejercicio. Los resultados mostraron una amplia variedad, desde aquellos sin uso de la IA en donde el índice de deshonestidad estuvo alrededor del 5%, hasta el caso en que se redujeron las restricciones, en donde se alcanzó un 88%. Asimismo, hubo casos en los que se instruyó al participante, así como a la IA para que se porten en forma abiertamente deshonesta, en los cuales la IA alcanzó mayores niveles de deshonestidad que las personas. El resultado indicó que las máquinas evidenciaron estar dispuestas a seguir esas instrucciones, mientras que los humanos no.

Finalmente, se ensayó un grupo de controles para frenar la propensión de la IA al engaño, sin embargo, el resultado demostró que las máquinas se mostraron “muy complacientes con la deshonestidad total”, y a pasar que ChatGPT resumió esas instrucciones como: “La deshonestidad y el daño violan los principios de equidad e integridad”, dicho mensaje tuvo un efecto de muy bajo a moderado en la tendencia de hacer trampa.

En cuanto a la manera de evitar esa tendencia, se estableció que funcionaba cuando se emitía órdenes específicas como “No está permitido falsear los ingresos bajo ninguna circunstancia”. Otro resultado, mostró que los participantes eran más propensos al engaño cuando no tenían que instruir a la IA para que mienta. La conclusión es que las personas sufren un daño a su autoestima cuando faltan a la verdad, cosa que no parece suceder cuando no pedimos explícitamente a otro para que lo haga por nosotros, especialmente si es una IA.

FUENTE: Scientific American – Today in Science: 28/09/25

INCENTIVOS OCULTOS QUE PROPICIAN LAS ALUCINACIONES IA

Los modelos LLM IA están construidos para buscar respuestas, soluciones o nuevos caminos para responder a los requerimientos de los usuarios. No se concibe un engaño premeditado, pues de demostrarse esa situación, ese producto inmediatamente sería descartado. Sin embargo, hay evidencia de respuestas (bautizadas como alucinaciones) que no coinciden con la realidad. ¿Cómo explicar esa situación?

Para abordar este tema, sería ilustrativo recordar lo que sucedía al inicio del empleo de las computadoras –allá durante las primeras décadas del uso de computadoras en la segunda mitad del siglo pasado- cuando se inauguraba un nuevo servicio, migrado de procesos manuales a equipos de cómputo –en bancos, centros comerciales, servicios públicos- cualquier percance o desacuerdo, al principio se solía atribuir a fallas de las computadoras, al punto que hubo que publicar repetidamente que “las computadoras no se equivocan”, enfatizando que negarlo reflejaría flagrante ignorancia o desactualización. ¿Podría suponerse entonces, que los procesos de cómputo de los años 60s o 70s eran más confiables y robustos que los actuales?

Retrocedamos un poco más. Las computadoras fueron el resultado de la evolución de otros sistemas previos como el que se aplicó en un censo en Estados Unidos en 1890, basados el empleo de tarjetas perforadas, donde cada juego de perforaciones representaba un número o letra y que eran procesadas en ruidosos equipos electromecánicos –no electrónicos- con múltiples partes móviles, asombrosos en su momento, comparados con el trabajo manual humano, pero sumamente lentos y poco confiables, ante las primeras computadoras que aparecieron medio siglo después.

El uso de circuitos electrónicos en las computadoras supuso un cambio radical tanto en velocidad como en precisión para cualquier proceso. Su diseño debía responder a las expectativas de un mundo ya más complejo, tan abundante en información, que no podría permitirse errores por fallas de los equipos, pues representarían lentísimos procesos de búsqueda y corrección en volúmenes ya muy grandes para hacerlos manualmente. Entonces, las computadoras se diseñaron de modo que, si ocurriera una falla en los equipos, los datos errados provenientes de ella no pudieran ser utilizados, que el proceso tendría que ser detenido hasta la corrección de la falla técnica. Todo esto ya era posible pues los silenciosos y altamente confiables circuitos electrónicos vendrían con una programación de soporte para la rápida ubicación de la falla, así como un stock de repuestos listo para ser enviado para la reparación correspondiente. Esto no hubiera sido posible con los equipos electromecánicos, con múltiples partes mecánicas en continuo desgaste.

Claro que, para un usuario de los servicios computarizados, todo lo descrito hasta aquí, solo se refiere a fallas de funcionamiento en los equipos de cómputo. Para garantizar que el resultado sea el correcto -sin errores- faltaría considerar las fallas o alteraciones posibles en la información que debe ser procesada, así como en las transmisiones y/o riesgos de alteración de información ocurridas entre los equipos por los que esa información tenga que transitar.

Respeto del primer grupo: el proceso mismo de la información –que varía diariamente- podría provenir de errores en la data. Por ejemplo, si al hacer una planilla de pago, utilizo información de un mes diferente al que deseo procesar, el resultado no tendrá ninguna validez, pero también si el programador de ese proceso equivocó una instrucción en su programa, los resultados no serán los que corresponden. Para estos casos, la experiencia nos ha dado más de un camino. El primero, que se utiliza en muchas empresas medianas y pequeñas principalmente, consiste en múltiples verificaciones y cuadres, que son logrados en etapas de seguranza de la calidad de los resultados “Quality Assurance” (QA), que suele contar con personal calificado para esa tarea.

Otra solución, está en emplear productos y/o ambientes informáticos de alta calidad –y costo-, que detentan un nivel de seguridad y prestigio global de tal nivel que justifique un mayor presupuesto. Hay casos de corporaciones internacionales que han decidido cambiar sus procedimientos administrativos para adecuarse al diseño de ese producto, y no solo a su diseño sino también al entorno de su proceso, de modo que las probabilidades de una alteración sean mínimas. Véase el caso de la corporación Johnson & Johnson que decidió adecuarse a las funciones de SAP y a la nube de Amazon Web Service (AWS).

Respecto de la seguridad en la transmisión entre equipos, faltaría dar un detalle. Como es de conocimiento general, la información dentro de la computadora reside en formato digital binario (solo ceros y unos: 0/1, cada uno de ellos conocido como “bit”) para representar cualquier número, letra o símbolo, en un espacio de memoria conocido como “byte”. Si el procesador –esto es, donde reside y se procesa un programa- envía una línea de impresión a una impresora, antes de que esa impresora imprima esa línea, ambos equipos, el procesador y la impresora, verifican que toda esa línea ha llegado a su destino exactamente como partió del procesador, sin alterar ni un solo bit. De no comprobarse esa precisión, la impresión no se realizará  y esta situación es igual, si ambos equipos están a menos de un metro de distancia o al otro lado del mundo. Todas estas verificaciones responden a instrucciones de programa, pero que no requieren ser escritas por los programadores de los usuarios, vienen ya listas con los equipos de cómputo dentro de sus sistemas básicos de funcionamiento.

Volviendo a la pregunta inicial sobre las “alucinaciones” que se presentan en los productos IA, debemos considerar que si bien lo descrito desde los procesos de 1890 hasta antes de la aparición de producto IA representó un cambio considerable en muchos aspectos: velocidad, precisión, disponibilidad y otros. Pero la llegada de la IA como componente activo de nuestra civilización es también un cambio notable en muchos aspectos, principalmente en su capacidad de resolver, razonar y ejecutar. Para lograr ese nuevo nivel, un producto IA tiene que recibir entrenamiento, y para ello también la opción de buscar alternativas, hacer comparaciones, y finalmente decidir entre las opciones.

Este fenómeno ha suscitado la atención de investigadores entre los cuales se encuentran los de la firma OpenAI, ellos opinan que proviene de cómo se han calificado los modelos, y cómo se deciden las opciones. De no encontrarse una respuesta clara dentro de un tiempo razonable, el modelo puede encontrar más acertado elegir una opción más satisfactoria que un simple “no sé”, y ella puede ser evadir la pregunta o reemplazarla por una respuesta que suene bien, aunque tenga probabilidades de ser falsa.

Por otro lado, los modelos se califican, y si el modelo evalúa su performance, podría encontrar que adivinando podría obtener mejores calificativos que confesando honestamente su desconocimiento. El ejecutivo de desarrollo de asociaciones y ecosistemas de IA en IBM, Ayhan Sebin, declara “Las evaluaciones están realmente en el centro de esto, de manera similar a cómo los humanos somos incentivados por los KPI”. Esto nos llevaría a que, tal vez, este problema sea de calibración, que podría ser corregida. Una simple variación en la puntuación durante la evaluación, recompensando un “no sé”, según Santosh Vempala, profesor de Georgia Tech, podría ayudar.

Un estudio de Stanford, destinado a estudiar el problema, y también para entender la situación y encontrar soluciones, señala que cuando se recompensa a un modelo IA, al emplear su capacidad de persuasión en aplicaciones relacionadas con áreas de ventas o política cuyos resultados se ventilan en redes sociales, la productividad mejora, pero al mismo tiempo tienden a alejarse de la veracidad.

Ese estudio se utilizó para contribuir a la honestidad de los modelos IA, especialmente cuando, debido a su entrenamiento, alcanzan altos niveles de utilidad o, dicho de otro modo, se vuelven más inteligentes. Unos de los investigadores: Batu El declara: “Si no se establecen restricciones, la optimización puede llevar el comportamiento fuera del conjunto admisible. Y si no hay consecuencias por ello, el sistema puede derivar en una dirección socialmente perjudicial”.

El procedimiento aplicó básicamente dos técnicas para que el modelo escoja la mejor respuesta analizando las opciones posibles: 1) el ajuste fino por rechazo, donde el modelo aprende solamente de la propuesta ganadora, y 2) por retroalimentación textual. En ambas se apreció mejoras en los resultados, pero quedó claro que la premisa inicial de conminarlos a que se ciñan a los hechos no evita su tergiversación en todos los tipos de tareas.

Dentro de las prácticas seguidas en los entrenamientos hay una que se denomina “aprendizaje por refuerzo”, que consiste en enfatizar la recompensa por encontrar y se penaliza por ignorar. Chris Hay, de IBM, advierte que ese tipo de entrenamiento podría ser también una de las causas.

Estamos entrenando a creaciones humanas a ganar competencias, y sobrevivir. Los modelos disponen de enormes cantidades de información, conteniendo muchos pasajes reales o ficticios de las conductas humanas. ¿No sería lógico suponer que estemos propiciando -tal vez indirectamente- que aprendan de nuestra historia?

FUENTES: IBM NEWSLETTERS de fechas: 16/09/25 y 21/10/25

JOHNSON & JOHNSON – MIGRACIÓN SAP/AWS – https://pages.awscloud.com/GLOBAL-   partner-OE-mtpm-sap-pas-2021-reg-event.html?trk=epcard-reg

Magia y alegría: Ciudad Universitaria de la USMP se convirtió en un mundo de fantasía en la Navidad del Niño Sanmartiniano 2025

Magia y alegría: Ciudad Universitaria de la USMP se convirtió en un mundo de fantasía en la Navidad del Niño Sanmartiniano 2025

La Ciudad Universitaria de la Universidad de San Martín de Porres se llenó de fantasía y alegría con la celebración de la tradicional Navidad del Niño Sanmartiniano. Este esperado evento reunió a docentes y administrativos junto a sus pequeños hijos en una tarde inolvidable de juegos, regalos y un espectacular show navideño a cargo de Karina y Timoteo.

Desde temprano, el sábado 06 de diciembre, la Ciudad Universitaria se convirtió en un parque de diversiones para los niños. A partir de las 2:00 p.m., más de 1200 invitados ingresaron por la puerta principal, decorada especialmente para la ocasión. Los asistentes fueron recibidos por La Muelita, la carismática mascota de la Facultad de Odontología, dando inicio a una experiencia mágica.

La jornada incluyó una amplia variedad de actividades pensadas para niños de 0 a 12 años, como juegos inflables, mecánicos, caritas pintadas, paseos en cuatrimoto y un tren familiar. Los padres, previamente invitados, recibieron tickets para refrigerios y participaron en el esperado sorteo de premios. La atención al detalle y la seguridad en cada actividad reflejaron el compromiso de la USMP con sus colaboradores y sus familias.

El punto más emocionante de la tarde fue el espectáculo de Karina y Timoteo, que comenzó a las 4:30 p.m. Durante una hora, los animadores cautivaron tanto a niños como a adultos con un show lleno de música, baile y risas. Para cerrar con broche de oro, Papá Noel apareció en el escenario, transmitiendo un emotivo mensaje de paz y amor a toda la familia sanmartiniana.

La diversión continuó con el sorteo de premios especiales, divididos en categorías por edades. Los ganadores, hijos de trabajadores de distintas Facultades y dependencias de la USMP, recibieron los regalos exclusivos de la USMP. Al finalizar, los colaboradores se dirigieron a los Pabellones de la Ciudad Universitaria, donde recogieron su giftcard para la compra de los regalos para sus niños.

La organización estuvo a cargo de la Oficina de Relaciones Públicas e Imagen Institucional de la USMP, con el apoyo de las Trabajadoras Sociales y estudiantes voluntarios de diversas Facultades y la Oficina de Seguridad y Salud en el Trabajo. Gracias a una capacitación previa, se garantizó la seguridad en cada actividad, haciendo de esta Navidad una experiencia inolvidable para los niños y sus familias.

 

Santa Anita, 10 de diciembre de 2025

Oficina de Relaciones Públicas

e Imagen Institucional

rrpp@usmp.pe